miércoles, 15 de enero de 2014

LOS JOHNSON, UNA HISTORIA AMERICANA

    Zacarías Johnson era un hombre más bien pusilánime. Tenía un trabajo en la compañía ferroviaria que apenas le permitía pagar el cuchitril donde vivía con su esposa. Pero, un día, el señor Johnson descubrió que tenía un don muy especial y sus vidas cambiaron para siempre...

    ... mientras la pareja almorzaba, a Zacarías se le cayó el tenedor. Un incidente insignificante de no haber sido porque, al intentar cogerlo, el utensilio se desplazó desde el suelo hasta sus manos sin que nadie lo tocara.

    A partir de ese momento, el señor Johnson practicó y practicó con todo tipo de objetos hasta que, finalmente, lo intentó con su dulce esposa. Pero la telequinesia de Zacarías no funcionaba con Rosaline.

    Liliana vivía en el segundo piso. Todos los hombres se volvían para contemplarla. Todos, menos Zacarías. Era demasiado tímido. Sin embargo, una tarde se armó de valor y llamó a su puerta. Algo le decía que con ella sí funcionaría. Liliana no entendió muy bien aquella propuesta de su vecino. "Tú sólo tienes que quedarte muy quieta", dijo él. Luego le ofreció una cantidad de dinero suficientemente tentadora y ella aceptó con una sonrisa.

    Y, como intuía el señor Johnson, funcionó.                                                                                                                                                          
                                                                   
    Empezaron con exhibiciones pequeñas. El boca a boca no se hizo esperar y, en menos de un año, el show "Los Johnson" se convirtió en el evento más reclamado del país. Liliana ondeaba como una pluma bajo las manos de Zacarías, y el público miraba estupefacto. Rosaline, relegada a un segundo plano, hacía sus labores de ayudante tan discretamente que nadie reparaba en ella. 

  Durante un tiempo, Rosaline fingió no ver lo evidente ni escuchar los rumores. Sin embargo, su corazón y su orgullo se fueron rompiendo cada día un poco más. Eclipsada dentro y fuera del escenario, decidió poner punto final a aquella situación.

   Entonces llegó el gran día. Por fin actuarían en el programa estrella de la televisión. Sin duda, allí alcanzarían la gloria y la fama definitivas.

                                                                     
     Fue en el momento álgido, ante miles de miradas expectantes, cuando la ayudante del mago sacó un revolver tan discreto como ella y el show de los Jonhson terminó de repente. 

                                                                                                                                                                    Documentos gráficos tomados de Google Imágenes.